sábado, 10 de diciembre de 2011

La Razón.


(Encuentro cercano del 3er tipo)

Parte I

Hacía mucho tiempo que no me animaba a escribir algunas líneas en un documento de Word. No tenía el tiempo, ni la necesidad de expresarme a través de las teclas como lo estoy haciendo ahora.  Sin embargo, tantas cosas juntas me han bombardeado en los últimos meses, que hoy, 10 de diciembre de 2011 me encuentro encerrado en mi habitación drenando el deseo casi compulsivo de mi cuerpo que me pide a gritos escribir este texto.


 (Foto de la Plaza Francia, en Altamira, Caracas)

Esta es mi historia

Hace 365 días, yo era un joven muy normal de 22 años. Yo soy venezolano, y vivo en un país caótico al borde de un colapso social. Caracas es una de las ciudades más violentas del mundo, y realmente requiere un acto de suprema valentía decidir realizar una mudanza hacia este hostil lugar. Yo, que ya estoy alienado y acostumbrado a vivir en este entorno decidí armar mis maletas y mudarme a Carcas, a vivir la vida universitaria y enfrentarme solo a tan caótica realidad.

No me sobraba el dinero, pero se puede decir que vivía bien en Caracas. Tenía un trabajo que amaba en una productora de cine. Explotador y con mala paga, pero lo amaba. Estudiaba en la universidad y realizaba una tesis que me encantaba (escritura de un guion cinematográfico). Y además, vivía con una señora que a veces detestaba, pero era un apartamento ubicado en una zona céntrica y relativamente segura del este de la ciudad.

Todo parecía marchar bien. Hasta que por cosas de la vida me toco conocer de manera “endógena” (como dirían los cuasi bolcheviques a los que ya me voy a referir), el modo de trabajo y la subcultura de un grupo en particular de chavistas, en un buen (?) día en el que tuve que tocar la puerta de un organismo público del estado venezolano, para pedir que me firmaran un documento. 

Accidentalmente, dos compañeras y yo nos topamos ahí con un hombre que era el encargado de firmar la planilla. Este hombre, delgado y nervioso, un poco parecido al Señor Burns de “Los Simpsons”, pero más joven, se quedo en shock al descubrir que estaba enfrente de 3 comunicadores sociales, sin dinero, esperando para graduarse en la mención de Artes Audiovisuales, justamente el día en que su jefa le ordeno armar un equipo de trabajo para sacar al aire un programa de televisión, del cual no tenía ni idea de cómo producir, pero que debía salir al aire en menos de un mes.

Inmediatamente nos hizo la oferta: “¿Quieren trabajar con nosotros?”. Mis compañeras aceptaron inmediatamente la oferta, deslumbradas con el potencial de ganar un sueldo considerablemente atractivo, puesto que estábamos haciendo negocios con la gente del Gobierno (quienes se caracterizan por no escatimar en gastos y derroche).

Pero yo, que estaba (si, es cierto), un poco corto de dinero no pude aceptar de inmediato la proposición porque ya estaba trabajando en mi empleo que amaba, en la productora de cine que mencione al principio. Entonces los hice esperar. Los días pasaron y tanto fue el acoso telefónico de este hombre, que comencé a considerar en serio la posibilidad de cambiar de trabajo.

4 comentarios:

  1. Ahora debo esperar por la segunda parte... ¡La vida es así! ¿Qué pasó con tu tesis? Creo ser el primer comentario que recibe tu blog. Éxito, espero leer más de estas historias verdaderas ;)

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  2. Hola, Alberto! Lo de la tesis es una historia que me deje casi calvo pero feliz! Ya vendra en la segunda parte. Y pues si, eres oficialmente el primer comentarista oficial de mi blog. Muchas gracias por leerme! Saludos!

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  3. I can't wait! Necesito la segunda parte. Se te extraña "veveh". <3!

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  4. Ahahaha, la segunda parte promete! Esto es como ver la novela y esperar el capitulo que viene! Tambien se te extrania, sabrosura. <3 !! Saludos a todos :)

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